terça-feira, 3 de dezembro de 2013

Soneto L


Cotapos dice que tu risa cae 
como un halcón desde una brusca torre 
y, es verdad, atraviesas el follaje del mundo 
con un solo relámpago de tu estirpe celeste 

que cae, y corta, y saltan las lenguas del rocío, 
las aguas del diamante, la luz con sus abejas 
y allí donde vivía con su barba el silencio 
estallan las granadas del sol y las estrellas, 

se viene abajo el cielo con la noche sombría, 
arden a plena luna campanas y claveles, 
y corren los caballos de los talabarteros: 

porque tú siendo tan pequeñita como eres 
dejas caer la risa desde tu meteoro 
electrizando el nombre de la naturaleza.


- Pablo Neruda - Cien Sonetos de Amor

sexta-feira, 19 de julho de 2013

LOS PORTADORES DE SUEÑOS

Los Portadores de Sueños

En todas las profecías 
está escrita la destrucción del mundo. 
Todas las profecías cuentan 
que el hombre creará su propia destrucción. 
Pero los siglos y la vida 
que siempre se renueva 
engendraron también una generación 
de amadores y soñadores; 
hombres y mujeres que no soñaron 
con la destrucción del mundo, 
sino con la construcción del mundo 
de las mariposas y los ruiseñores. 
Desde pequeños venían marcados por el amor. 
detrás de su apariencia cotidiana 
guardaban la ternura y el sol de medianoche. 
Las madres los encontraban llorando 
por un pájaro muerto 
y más tarde también los encontraron a muchos 
muertos como pájaros. 
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas 
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos 
por un invierno de caricias. 
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños, 
atacados ferozmente por los portadores de profecías 
habladoras de catástrofes. 
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías 
dijeron que sus palabras eran viejas 
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso 
es antigua al corazón del hombre. 
Los acumuladores de riquezas les temían 
lanzaban sus ejércitos contra ellos, 
pero los portadores de sueños todas las noches 
hacían el amor 
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas

que no sólo portaban sueños sino que los 
multiplicaban y los hacían correr y hablar. 
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida 
como también había engendrado 
a los que inventaron la manera 
de apagar el sol. 
Los portadores de sueños sobrevivieron a los 
climas gélidos pero en los climas cálidos casi parecían brotar por 
generación espontánea. 
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias 
torrenciales tuvieron algo que ver con esto, 
la verdad es que como laboriosas hormiguitas 
estos especímenes no dejaban de soñar y de construir 
hermosos mundos, 
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se 
llamaban compañeros, 
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban 
en las muertes, 
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se 
ayudaban en el 
arte de querer y en la defensa de la felicidad. 
Eran felices en su mundo de azúcar y de viento, 
de todas partes venían a impregnarse de su aliento, 
de sus claras miradas, 
hacia todas partes salían los que habían conocido 
portando sueños soñando con profecías nuevas 
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores 
y de que el mundo no tendría que terminar en la 
hecatombe. 
Por el contrario, los científicos diseñarían 
puentes, jardines, juguetes sorprendentes 
para hacer más gozosa la felicidad del hombre. 
Son peligrosos - imprimían las grandes rotativas 
Son peligrosos - decían los presidentes en sus discursos 
Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra. 
Hay que destruirlos - imprimían las grandes rotativas 
Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus discursos 
Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra. 
Los portadores de sueños conocían su poder 
por eso no se extrañaban 
también sabían que la vida los había engendrado 
para protegerse de la muerte que anuncian las 
profecías y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños 
y los exportaban con grandes lazos de colores. 
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros 
vigilando los pasajes y los caminos 
buscando estos peligrosos cargamentos 
que nunca lograban atrapar 
porque el que no tiene ojos para soñar 
no ve los sueños ni de día, ni de noche. 
Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de 
sueños que no pueden detener los traficantes de la muerte; 
por doquier hay paquetes con grandes lazos 
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver 
la semilla de estos sueños no se puede detectar 
porque va envuelta en rojos corazones 
en amplios vestidos de maternidad 
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres 
que los albergan. 
Dicen que la tierra después de parirlos 
desencadenó un cielo de arcoiris 
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles. 
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto 
sabemos que la vida los engendró 
para protegerse de la muerte que anuncian las 
profecías. 

terça-feira, 22 de janeiro de 2013

Nosotros, los argonautas del espiritu


Todos esos pájaros intrépidos que vuelan rumbo a lo lejano, a lo más lejano, ¡en alguna parte, ciertamente, los abandonarán sus fuerzas y se posarán en lo alto de un mástil o en una estéril roca, y 
por tan pobre alojamiento! Pero ¡quién va a inferir de esto que delante de ellos ya no hay inmensos ámbitos libres que han volado tan lejos como es posiblevolar! Todos nuestros grandes maestros y precursores se han detenido al fin en algún punto, y no es precisamente la postura más noble y elegante la de la fatiga que se detiene; nos pasará igual también a mí y a ti. Mas ¡qué nos importa! ¡Otros pájaros volarán más lejos! Esta compresión y creencia nuestra vuela, rivaliza con ellos hacia lo lejos y lo alto; se eleva verticalmente sobre nuestra cabeza y su impotencia y desde las alturas otea las lejanías vislumbrando las bandadas de otros pájaros mucho más poderosos que nosotros que enfilarán hacia donde nosotros hemos enfilado y donde todo es todavía mar, mar ¡nada mas que mar! 
      ¿Y adónde nos encaminamos? ¿Es que queremos cruzar el mar? ¿Adónde nos arrastra este poderoso afán que anteponemos a cualquier goce? ¿Por qué precisamente en esta dirección hacia allí donde hasta ahora se han puesto todos los soles de la humanidad? ¿Se dirá acaso algún día que también nosotros, tomando rumbo al oeste, esperábamos llegar a una India pero que nos tocó naufragar en lo infinito?; ¿O no, hermanos míos? ¿O no?
 - Frederic Nietzsche -

sábado, 1 de outubro de 2011

Cuando lejos, muy lejos

Cuando lejos, muy lejos, en hondos mares,
en lo mucho que sufro pienses a solas,
si exhalas un suspiro por mis pesares,
mándame ese suspiro sobre las olas.

Cuando el sol con sus rayos desde el oriente
rasgue las blondas gasas de las neblinas,
si una oración murmuras por el ausente,
deja que me la traigan las golondrinas.

Cuando pierda la tarde sus tristes galas,
y en cenizas se tornen las nubes rojas,
mándame un beso ardiente sobre las alas
de las brisas que juegan entre las hojas.

Que yo, cuando la noche tienda su manto,
yo, que llevo en el alma sus mudas huellas,
te enviaré, con mis quejas, un dulce canto
en la luz temblorosa de las estrellas.
-Julio Florez-

OBJETOS PERDIDOS


Por veredas de sueño y habitaciones sordas
tus rendidos veranos me aceleran con sus cantos
Una cifra vigilante y sigilosa
va por los arrabales llamándome y llamándome
pero qué falta, dime, en la tarjeta diminuta
donde están tu nombre, tu calle y tu desvelo
si la cifra se mezcla con las letras del sueño,
si solamente estás donde ya no te busco.
Mendoza, Argentina 1944
La mufa
Vos ves la Cruz del Sur,
respirás el verano con su olor a duraznos,
y caminás de noche
mi pequeño fantasma silencioso
por ese Buenos Aires,
por ese siempre mismo Buenos Aires.
Quizá la más querida

Me diste la intemperie,
la leve sombra de tu mano
pasando por mi cara.
Me diste el frío, la distancia,
el amargo café de medianoche
entre mesas vacías.

Siempre empezó a llover
en la mitad de la película,
la flor que te llevé tenía
una araña esperando entre los pétalos.

Creo que lo sabías
y que favoreciste la desgracia.
Siempre olvidé el paraguas
antes de ir a buscarte,
el restaurante estaba lleno
y voceaban la guerra en las esquinas.

Fui una letra de tango
para tu indiferente melodía.
Una carta de amor
Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
-Julio Cortazar-

terça-feira, 18 de janeiro de 2011

Recuerda que tienes que vivir contigo mismo por toda la eternidad

Todavía no somos muy conscientes de que a lo largo de todo el viaje que es nuestra vida las personas vienen y van, las relaciones florecen y se marchitan, y la única persona que te acompaña siempre eres tú.
Cualquier camino de autoconocimiento que quieras recorrer, cualquier esfuerzo de crecimiento personal se sustentan en el amor a ti mismo, que no implica una mirada egocéntrica del mundo sino un amoroso interés, respeto y bondad por tu propia persona. Por descubrir y aceptar tu singularidad, pues sólo cuando valoras la libertad de ser quien eres puedes estar dispuesto a que otros lo hagan a su vez. En la medida en que te conoces y amas puedes conocer y amar a otros con un amor libre de apegos y deseos de controlar.
Enamorarte de ti, decidirte a ser tu mejor amigo te pide el mismo compromiso que cualquier vínculo. La construcción de una relación amorosa y compasiva contigo mismo se parece al trabajo paciente del jardinero: tú eres tu propio jardín, a veces florecido, a veces seco bajo el ardiente sol; remueves la tierra, la riegas y la abonas, haces a un lado las piedras y esperas con calma el fruto qeu darán las semillas que una vez sembraste. Del mismo modo cuidas de ti cuando te haces responsable del amor que te das a ti mismo y les das a los demás.
Cuando preservas tu paz interior, pues sabes que si estás en armonía contigo lo estarás con el resto del mundo. Cuando decides no juzgarte con dureza y te tratas con el mismo cariño y compasión que tratarías a un niño que se equivoca. Cuando aceptas que siempre es posible cambiar, que buena parte de tu poder está en tu capacidad de adaptarte y avanzar, que tus errores son posibilidades de aprendizaje y que la meta nos es ser perfectos sino descubrir y honrar tus posibilidades, tu individualidad, ese papel único que viniste a desempeñar.
No esperes a mañana para gozar la alegría de estar conforme contigo y agradecido por ser lo que eres, para ser menos juez y más compañero, menos antagonista y más hermano.

domingo, 9 de janeiro de 2011

O viajante volta ao caminho

“… A viagem não acaba nunca. Só os viajantes acabam. E mesmo estes podem prolongar-se em memória, em lembrança, em narrativa. Quando o viajante se sentou na areia da praia e disse: ‘Não há mais que ver’, sabia que não era assim. O fim duma viagem é apenas o começo doutra. É preciso ver o que não foi visto, ver outra vez o que se viu já, ver na Primavera o que se viu no Verão, ver de dia o que se viu de noite, com sol onde primeiramente a chuva caía, ver a seara verde, o fruto maduro, a pedra que mudou de lugar, a sombra que aqui não estava. É preciso voltar aos passos que foram dados, para os repetir, e para traçar caminhos novos ao lado deles. É preciso recomeçar a viagem. Sempre. O viajante volta ao caminho". 


José Saramago, em Viagem a Portugal